Salvarredy 1024 Chajarí
+54 9 3456 622584
fmdeleste@live.com.ar

Oscar “Nito” Sosa: “La Argentina perdió dos guerras y hoy enfrenta una tercera, silenciosa y cultural”

Oscar “Nito” Sosa: “La Argentina perdió dos guerras y hoy enfrenta una tercera, silenciosa y cultural”

nito sosa geopolitica y guerra cultural

El Comisario Insp (RA) sostiene que #inseguridad, #narcotráfico, #guerracultural y la pérdida de #soberanía forman parte de un mismo proceso geopolítico iniciado hace décadas.

El Comisario Insp (RA) analizó en El Despertador las raíces de la inseguridad, el avance del narcotráfico, la guerra de los años 70, Malvinas, los Acuerdos de Madrid y el escenario geopolítico actual.


Durante más de media hora, el Comisario Inspector retiro activo, desarrolló una interpretación geopolítica de la historia reciente argentina, enlazando hechos que, para buena parte de la sociedad, suelen analizarse por separado: la violencia urbana, el narcotráfico, la crisis educativa, la pérdida de autoridad institucional, la Guerra de Malvinas, el conflicto interno de los años setenta, la influencia de las grandes potencias y las actuales decisiones de política exterior.


Escuchá la entrevista completa a Nito Sosa


Su tesis central es contundente.

Según sostiene, la Argentina no sólo perdió dos guerras —la interna de los años setenta y la de Malvinas— sino que actualmente libra una tercera confrontación, mucho más silenciosa y profunda: una guerra cultural*** destinada, según su mirada, a modificar la identidad nacional y debilitar las bases del Estado.

No se trata únicamente de un diagnóstico sobre la inseguridad. Para Sosa, ese fenómeno constituye apenas la manifestación visible de un proceso político, cultural y geopolítico mucho más amplio.

***La "batalla cultural" deriva del concepto de hegemonía cultural del pensador marxista Antonio Gramsci. Postula que el poder no se mantiene solo por la fuerza o la economía, sino mediante el control de las ideas, el sentido común y la cultura, territorio donde la sociedad civil forma el consenso.

“La inseguridad dejó de ser un problema colectivo”

El punto de partida de su análisis es la realidad cotidiana que atraviesan millones de argentinos.

Robos violentos, homicidios, expansión del narcotráfico y una creciente sensación de indefensión conforman, según describe, un escenario que ya forma parte de la normalidad.

Sin embargo, considera que el fenómeno más preocupante no es únicamente el crecimiento del delito.

Lo verdaderamente grave —afirma— es que la sociedad dejó de reaccionar.

Durante la entrevista sostuvo que el individualismo fue reemplazando progresivamente al espíritu de comunidad. Cada familia comenzó a protegerse detrás de rejas, alarmas y cámaras de vigilancia, mientras el problema dejó de percibirse como una responsabilidad colectiva.

En esa transformación también atribuye un papel central a los medios de comunicación.

  • Santa Fe Comercial
  • El Constructor
  • Desconci Metalúrgica y corralón
  • Hiper Maxi
  • Panadería Guadalupe
  • Eco Maxi
  • Big Ben relojería

Leé también: George Soros expande su control mediático en Estados Unidos

Leé también nuestro estremecedor informe sobre Pax Silica, para entender mejor la realidad.

Sosa considera que, con el paso de los años, determinadas problemáticas fueron perdiendo espacio en la agenda pública hasta desaparecer como ejes centrales del debate.

Para el ex funcionario policial, la inseguridad continúa existiendo con la misma intensidad, pero dejó de ocupar el lugar simbólico que alguna vez tuvo en la opinión pública.

Narcotráfico: una estructura que excede al delito común

Cuando la conversación avanzó hacia el narcotráfico, Sosa amplió todavía más el foco.

A su entender, el fenómeno no puede interpretarse únicamente como un problema policial.

Sostiene que detrás del crecimiento del comercio ilegal de drogas existen intereses económicos y políticos de enorme magnitud.

Según expresó, las fuerzas de seguridad fueron perdiendo herramientas legales para combatir las organizaciones criminales, mientras el delito fue adquiriendo un poder económico capaz de influir sobre distintos niveles institucionales.

Comparó el narcotráfico con un derrame de petróleo… Al principio parece una pequeña mancha… Pero cuando logra expandirse, termina contaminando todos los ámbitos donde encuentra espacio para crecer.

Desde su experiencia policial sostiene que, una vez alcanzado ese punto, contenerlo se vuelve extremadamente difícil.

La primera guerra: los años setenta

Uno de los capítulos más extensos de la entrevista estuvo dedicado al conflicto interno que atravesó la Argentina durante la década del setenta.

Sosa definió aquel período como una guerra irregular.

Explicó que las organizaciones armadas actuaban mediante estructuras clandestinas, sin uniformes ni frentes convencionales, obligando a las Fuerzas Armadas a enfrentar un enemigo distinto al previsto en la doctrina militar tradicional.

Según su interpretación, desde el punto de vista estrictamente militar las organizaciones guerrilleras fueron derrotadas.

Sin embargo, considera que la victoria terminó produciéndose en otro plano.

“La guerra nunca es solamente militar”, sostuvo durante la entrevista.

Para Sosa, el verdadero desenlace se produjo en el terreno político y cultural.

Leé y escuchá la entrevista con el psiquiatra Marcelo dignani sobre: Therians, fenómeno global ¿quién lo impulsa?

En ese contexto afirmó que numerosos militares que participaron del conflicto terminaron siendo juzgados porque, según su visión, el resultado político terminó favoreciendo a quienes impulsaban un proyecto ideológico diferente.

También incorporó una dimensión internacional al conflicto.

Según expresó, además de la participación conocida de Cuba y de la entonces Unión Soviética en el entrenamiento de organizaciones armadas, existieron intereses financieros y estratégicos de otras potencias occidentales.

Estas afirmaciones forman parte de la interpretación histórica desarrollada por el entrevistado.

  • Santa Fe Comercial
  • El Constructor
  • Desconci Metalúrgica y corralón
  • Hiper Maxi
  • Panadería Guadalupe
  • Eco Maxi
  • Big Ben relojería

De la guerra armada a la guerra cultural

Para Sosa, el retorno de la democracia no significó el final del enfrentamiento.

Simplemente cambió de escenario.

Según explicó, las armas fueron reemplazadas por la cultura.

A partir de allí desarrolló uno de los conceptos centrales de toda la entrevista.

La llamada “guerra cultural”.

De acuerdo con su análisis, durante las décadas siguientes comenzó un proceso destinado a modificar la educación, los valores sociales y las instituciones tradicionales del país.

En esa explicación citó la influencia del filósofo italiano Antonio Gramsci y sostuvo que la disputa dejó de desarrollarse en los campos de batalla para instalarse en las aulas, los medios de comunicación, la producción cultural y la formación de las nuevas generaciones.

leé también: Padres Unidos contra la ideología de género y la sexualización infantil en la ESI

Según Sosa, el resultado de ese proceso fue el debilitamiento progresivo de instituciones que históricamente estructuraban la vida social argentina.

Mencionó especialmente a la familia, la Iglesia, las Fuerzas Armadas, las fuerzas de seguridad y el sistema educativo.

Educación, anomia y pérdida de límites

El deterioro educativo ocupa un lugar central dentro de la visión del ex comisario.

Durante la entrevista sostuvo que el problema no responde únicamente a una baja en la calidad académica.

A su entender, existe una transformación mucho más profunda.

Según explicó, la educación habría dejado de transmitir principios, límites y sentido de pertenencia, dando lugar a una sociedad que definió como “anómica”, es decir, carente de referencias morales compartidas.

En esa lógica inscribe fenómenos como la violencia juvenil, la pérdida de autoridad de los padres y docentes, el debilitamiento de la fe religiosa y el creciente desprecio por las normas de convivencia.

Para Sosa, estos cambios no ocurrieron de manera espontánea sino como consecuencia de un proceso cultural de largo plazo.

La guerra semántica y el poder de las palabras

Otro de los conceptos desarrollados fue el de “guerra semántica”.

Según explicó, las palabras utilizadas por dirigentes políticos, medios de comunicación y plataformas digitales terminan moldeando la percepción colectiva de la realidad.

Cuando determinados conceptos desaparecen del lenguaje cotidiano —afirma— también comienzan a desaparecer de la conciencia social.

Por esa razón considera que la inseguridad, la crisis educativa o la pérdida de soberanía dejan de generar respuestas colectivas cuando dejan de ocupar un lugar central en el discurso público.

Redes sociales y guerra electrónica

Sosa también se refirió al impacto de las nuevas tecnologías.

Según sostuvo, las redes sociales no constituyen únicamente herramientas de comunicación.

Joan Cwik - IA Red

“Las redes no te informan: te usan”

Joan Cwaik y el lado oculto de los algoritmos y la IA

Las definió como espacios donde especialistas en comunicación política y análisis de datos utilizan algoritmos para instalar tendencias, direccionar conversaciones y construir consensos.

Durante la entrevista calificó este fenómeno como una forma de “guerra electrónica”.

Leé: De la KGB a las redes sociales

  1. Desmoralización
  2. Desestabilización
  3. Crisis
  4. Normalización
De la KGB a las redes sociales

A su entender, la repetición constante de determinados mensajes termina condicionando el pensamiento de amplios sectores de la población.

En esa lógica también ubicó el fenómeno de la grieta política.

Considera que la polarización funciona como un mecanismo que impide el diálogo entre argentinos mientras facilita la fragmentación social.

Malvinas: una derrota política antes que militar

La segunda gran guerra mencionada por Sosa fue Malvinas.

Lejos de cuestionar el desempeño de los combatientes argentinos, reivindicó el accionar de quienes participaron del conflicto y sostuvo que las Fuerzas Armadas demostraron una capacidad militar superior a la que suele reconocerse públicamente.

Según su interpretación, el desenlace respondió principalmente a factores diplomáticos y políticos.

Recordó además el contexto internacional de 1982 y mencionó la visita del papa Juan Pablo II, señalando que existía preocupación por una eventual escalada militar de consecuencias imprevisibles.

Los Acuerdos de Madrid bajo la lupa

Uno de los tramos más críticos de la entrevista estuvo dedicado a los Acuerdos de Madrid, firmados entre la Argentina y el Reino Unido a fines de la década de 1980 y comienzos de la de 1990 para restablecer relaciones diplomáticas tras la Guerra de Malvinas.

Sosa sostiene que esos acuerdos marcaron un punto de inflexión en materia de soberanía.

Según expresó, a partir de ellos comenzó un proceso de cesión de áreas estratégicas, limitaciones militares y condicionamientos sobre recursos considerados fundamentales para el desarrollo nacional.

Se trata de una interpretación crítica de esos acuerdos, cuya valoración continúa siendo objeto de debate entre distintos especialistas y sectores políticos.

Críticas al gobierno de Javier Milei

Consultado sobre la actualidad política, Sosa sostuvo que el gobierno del presidente Javier Milei representa, desde su perspectiva, la continuidad del proceso de debilitamiento estatal iniciado décadas atrás.

Cuestionó especialmente la definición presidencial del anarcocapitalismo y afirmó que un país no puede garantizar seguridad, justicia ni defensa nacional sin un Estado fuerte.

También señaló la ausencia de un proyecto estratégico de desarrollo industrial, energético y científico.

Según expresó, las políticas económicas no alcanzan para construir un proyecto nacional si no están acompañadas por una visión integral del país.

Recursos naturales y geopolítica

En la parte final de la entrevista, Sosa volvió sobre la dimensión internacional de sus análisis.

Sostuvo que las grandes potencias mantienen interés en los recursos estratégicos argentinos y cuestionó las alianzas geopolíticas impulsadas en distintos períodos de gobierno.

Según afirmó, la Argentina se ha consolidado como una economía extractiva sin lograr transformar esos recursos en desarrollo sostenido.

En esa línea vinculó la política exterior, la explotación de recursos naturales y la pérdida de soberanía económica dentro de un mismo proceso histórico.

Leé también: ¿Quién controla el agua en Argentina? Alarma por la cesión de recursos hídricos a Mekorot

Una mirada que invita al debate

Las afirmaciones de Oscar “Nito” Sosa recorren buena parte de los debates más sensibles de la historia argentina reciente.

Su interpretación conecta seguridad, narcotráfico, educación, política internacional, cultura, comunicación y economía bajo una misma lectura geopolítica.

Muchas de sus conclusiones pueden sonar controvertidas y forman parte de un análisis personal.

Sin embargo, su exposición plantea interrogantes sobre cuestiones que continúan ocupando un lugar central en la discusión pública: el deterioro institucional, la violencia, el papel del Estado, la soberanía, la influencia de actores internacionales y el rumbo estratégico de la Argentina.

Más allá de las coincidencias o discrepancias que puedan generar sus planteos, la entrevista deja una reflexión que atravesó toda la conversación: para comprender el presente, sostiene Sosa, no alcanza con observar la coyuntura. Es necesario revisar las decisiones políticas, culturales y geopolíticas que, según su visión, comenzaron a moldear el país hace más de medio siglo y cuyos efectos todavía se proyectan sobre la Argentina de hoy.

https://www.facebook.com/reel/1367710295234480

FM del Este 100.5

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.