Salvarredy 1024 Chajarí
+54 9 3456 622584
fmdeleste@live.com.ar

Nicolle Salle: “Nos tienen en un estado de miedo constante”

Nicolle Salle: “Nos tienen en un estado de miedo constante”

Ilustración de Nicolle Salle con un avión dejando estelas en el cielo (geoingeniería climática)

La diputada uruguaya Nicolle Salle habló con El Despertador sobre geoingeniería, soberanía, digitalización, organismos internacionales y llamó a la ciudadanía a investigar, pedir información y ejercer un mayor control sobre las decisiones públicas.

#NicolleSalle #geoingenieriaclimatica #chemtrails #entrevista


Una voz que desafía el consenso político

La diputada uruguaya Nicolle Salle, representante del partido Identidad Soberana, pasó por los micrófonos de El Despertador para desarrollar una extensa exposición sobre los temas que hoy ocupan su agenda política y parlamentaria. Durante casi una hora, abordó cuestiones vinculadas con la soberanía nacional, la influencia de organismos internacionales, la digitalización de la economía, el control de datos personales y la geoingeniería climática, temas sobre los que sostiene una postura crítica y respecto de los cuales impulsa pedidos de información en Uruguay.

Al comenzar la entrevista, Salle realizó una aclaración sobre su formación profesional. Explicó que, si bien suele existir confusión por la profesión de su padre, Gustavo Salle, ella no es abogada sino odontóloga, y actualmente ocupa una banca como diputada nacional.


Entrevista en El Despertador a la diputada uruguaya Nicolle Salle (se puede escuchar en la app de Ivoox o en navegador)


Consultada sobre cuáles considera que son hoy las principales preocupaciones que la política tradicional no está resolviendo, sostuvo que problemas como la inseguridad, la pérdida de empleo, la desindustrialización y el deterioro social no son hechos aislados sino consecuencias de un modelo económico y geopolítico que, según su interpretación, se viene profundizando desde hace años.

En ese sentido afirmó que Uruguay, al igual que otros países latinoamericanos, ha quedado relegado al papel de proveedor de materias primas mientras importa tecnología y productos industriales de alto valor agregado. Según explicó, este proceso responde a decisiones estratégicas impulsadas desde el exterior mediante tratados internacionales y políticas económicas que, a su juicio, trascienden los distintos gobiernos.

“No son decisiones políticas menores; forman parte de una macroestructura y de una geopolítica en la que Uruguay y también Argentina están adaptando toda su infraestructura a un modelo tecnocrático”, expresó durante la entrevista.

Críticas al endeudamiento y a los organismos internacionales

Para Salle, uno de los principales condicionamientos de los países latinoamericanos es el endeudamiento externo.

Durante la conversación sostuvo que la necesidad permanente de financiamiento obliga a los Estados a aceptar compromisos internacionales que terminan definiendo políticas públicas nacionales.

Según manifestó, detrás de ese proceso existe una creciente influencia de grandes corporaciones privadas y fondos de inversión internacionales que, afirma, concentran cada vez mayor poder sobre la economía y la información.

En esa línea cuestionó especialmente la recopilación y administración de datos personales por parte de grandes compañías tecnológicas, advirtiendo que el manejo masivo de información podría convertirse, según su visión, en una herramienta de control social.

La digitalización y el temor a un sistema de control

Uno de los ejes centrales de la entrevista fue el avance de la digitalización financiera.

Salle sostuvo que observa con preocupación proyectos legislativos vinculados a sistemas de finanzas abiertas, monedas digitales y mecanismos de identificación digital.

Leé también:

Certificado Internacional Sanitario, poder tecnológico y el límite de la libertad

Las nuevas normativas tecnológicas para automóviles vigilarán y denunciarán a los conductores.

Según explicó, interpreta que estas iniciativas podrían desembocar en un modelo donde el dinero deje de ser completamente administrado por sus propietarios y pueda ser condicionado por decisiones gubernamentales o algoritmos.

Durante la entrevista mencionó reiteradamente al empresario estadounidense Peter Thiel, fundador de Palantir, empresa dedicada al análisis masivo de datos.

Según afirmó, Palantir representa un ejemplo del rumbo que, a su entender, están tomando los sistemas tecnológicos modernos.

La legisladora sostuvo que este tipo de plataformas permitirían integrar información bancaria, sanitaria, patrimonial y de comportamiento social de los ciudadanos, conformando bases de datos capaces de influir sobre distintos aspectos de la vida cotidiana.

También vinculó este proceso con el concepto de “crédito social”, señalando que, en su interpretación, determinados comportamientos podrían llegar a condicionar el acceso a determinados bienes o servicios.

Durante ese tramo de la entrevista citó como ejemplo situaciones ocurridas en Canadá durante las protestas de camioneros, donde, según explicó, fueron congelados fondos destinados a financiar las manifestaciones.

Agenda 2030, OMS y políticas sanitarias

Otro de los puntos desarrollados fue su visión sobre la Agenda 2030, la Organización Mundial de la Salud y distintos organismos internacionales.

Salle sostuvo que muchas de las reformas impulsadas actualmente en materia sanitaria, financiera y tecnológica responden —según su interpretación— a una agenda internacional común.

En ese marco cuestionó proyectos legislativos relacionados con ensayos clínicos, la regulación farmacéutica y los acuerdos internacionales firmados por Uruguay.

También reiteró críticas que ya había expresado públicamente durante la “plandemia” respecto a la gestión sanitaria y al rol de los organismos internacionales en las campañas de vacunación.

La diputada afirmó que estas políticas son presentadas a la ciudadanía bajo conceptos como competitividad, modernización o mejora de la calidad de vida, aunque considera que su verdadero alcance sería mucho más amplio.

“No me interesa agradarle a todo el mundo”

A lo largo de la entrevista, Salle dejó en claro que no modifica sus posiciones para obtener mayor aceptación política.

Afirmó que nunca imaginó desempeñarse en la actividad parlamentaria y describió al ámbito político como un espacio que le resulta “hostil”. Sin embargo, sostuvo que decidió asumir ese desafío porque entiende que actualmente existe una oportunidad para instalar determinados debates.

También aseguró que no le preocupa el costo político que puedan tener sus declaraciones.

“No llegué al Parlamento para agradarle a todos ni para ser una figura tibia. Vine a defender aquello que considero urgente”, afirmó al ser consultada sobre las críticas que suele recibir por sus posiciones públicas.

Geoingeniería, modificación climática y el reclamo de mayor información

Si hubo un tema que ocupó buena parte de la conversación fue la denominada geoingeniería climática, una cuestión que Salle asegura haber convertido en una de sus principales líneas de trabajo parlamentario.

Para la legisladora uruguaya, el debate público suele comenzar con un obstáculo: el propio término chemtrails.

Según explicó, esa palabra quedó asociada durante años a teorías conspirativas, lo que —a su entender— impide analizar con seriedad tecnologías de modificación climática que sí existen y que incluso son reconocidas en distintos ámbitos científicos y empresariales.

Durante la entrevista sostuvo que actualmente existen proyectos de investigación sobre geoingeniería solar, empresas privadas dedicadas a desarrollar tecnologías de intervención atmosférica y programas destinados a modificar precipitaciones, prevenir granizo o intervenir sobre distintos fenómenos meteorológicos.

A partir de esa base, afirmó que la discusión debería centrarse en conocer qué tecnologías se utilizan, bajo qué controles operan y quién supervisa esas actividades.

“No me preocupa cómo quieran llamarlo. Si prefieren decir modificación climática, geoingeniería o cualquier otro nombre, lo importante es entender que existen tecnologías que intervienen sobre procesos atmosféricos y que la ciudadanía tiene derecho a saber qué se está haciendo”, sostuvo durante la entrevista.

Los pedidos de información presentados en Uruguay

Salle explicó que, apenas asumió su banca parlamentaria, comenzó a presentar pedidos de informes dirigidos al Ministerio de Defensa y al Ministerio de Ambiente de Uruguay.

Según relató, buscó conocer qué tipo de controles existen sobre posibles actividades relacionadas con tecnologías de modificación climática.

La diputada señaló que las respuestas oficiales le resultaron insuficientes.

Indicó que, según las contestaciones recibidas, el Ministerio de Defensa manifestó tener escaso conocimiento sobre esas tecnologías, mientras que el Ministerio de Ambiente respondió que no ejercía controles específicos sobre las sustancias eventualmente utilizadas.

Para Salle, esas respuestas motivaron una segunda etapa de pedidos de información mucho más detallados.

Explicó que decidió evitar incluso el uso del término “geoingeniería” para formular preguntas mucho más específicas relacionadas con vuelos privados, permisos otorgados, utilización de aeronaves, drones, globos estratosféricos y otros dispositivos.

Su objetivo, dijo, es construir un expediente documental que posteriormente pueda ser llevado al Parlamento uruguayo.

“Ese material va a ser fundamental, ya sea porque existan respuestas concretas o incluso por las omisiones que puedan aparecer. Lo importante es poder tratar este tema seriamente dentro del Parlamento”, expresó.

Empresas privadas y proyectos internacionales

Otro de los aspectos desarrollados durante la entrevista fue la actividad de empresas privadas dedicadas —según indicó— a proyectos de geoingeniería.

Entre otros ejemplos mencionó compañías como Make Sunsets, Stardust Solutions, Reflect Orbital y distintos emprendimientos que, afirmó, trabajan en tecnologías destinadas a intervenir sobre variables climáticas.

También se hizo referencia al proyecto SCoPEx (Stratospheric Controlled Perturbation Experiment) impulsado desde la Universidad de Harvard para investigar técnicas de geoingeniería solar, a raíz del comentario de un oyente.

Para Salle, la existencia pública de estos proyectos demuestra que el debate sobre la modificación climática ya no pertenece exclusivamente al terreno académico.

Sostuvo que el verdadero interrogante pasa por conocer el alcance real de esas tecnologías y determinar si existen controles estatales suficientes sobre eventuales aplicaciones.

Asimismo recordó el caso de una propuesta presentada en Uruguay por una empresa chilena para desarrollar programas destinados a generar precipitaciones utilizando aeronaves de la Fuerza Aérea.

Según explicó, ese episodio reforzó su decisión de solicitar mayor información oficial sobre las capacidades técnicas, los mecanismos de autorización y los posibles controles ambientales vinculados con ese tipo de iniciativas.

“La gente tiene que empezar a investigar por sí misma”

A lo largo de la conversación, Salle insistió en que uno de los principales problemas es la escasa participación ciudadana.

Sostuvo que muchas personas descartan automáticamente determinados temas debido a la forma en que son presentados en los grandes medios de comunicación.

En cambio, alentó a los ciudadanos a consultar información, formular preguntas y utilizar las herramientas legales disponibles para solicitar documentación pública.

En el caso de Uruguay destacó especialmente la Ley de Acceso a la Información Pública, que permite a cualquier ciudadano requerir datos oficiales.

Según explicó, esa herramienta fue utilizada durante la pandemia para obtener documentación relacionada con distintas decisiones sanitarias.

Para Salle, ese mismo mecanismo debería utilizarse ahora para conocer información sobre programas ambientales, autorizaciones de vuelos y posibles tecnologías de modificación climática.

“La gente tiene que empezar a mirar hacia arriba, hacerse preguntas e investigar por sí misma. No puede desestimar un tema solamente porque alguien le diga que es una teoría conspirativa”, manifestó.

La participación ciudadana como eje de su propuesta

Consultada sobre qué posibilidades reales existen de avanzar con iniciativas legislativas sobre estos temas, la diputada reconoció que su partido cuenta únicamente con dos bancas parlamentarias.

Por esa razón considera que cualquier cambio dependerá principalmente del involucramiento de la sociedad.

En su opinión, la política constituye apenas una parte de un proceso mucho más amplio que necesariamente debe nacer desde la ciudadanía organizada.

Por eso convocó a los ciudadanos a presentar pedidos de información, dialogar con sus legisladores, impulsar debates públicos y ejercer presión institucional para que determinadas cuestiones sean tratadas oficialmente.

“La política es solamente una pata de todo un movimiento que tiene que construirse desde la base. Si la ciudadanía no se mueve, estos temas no llegan a discutirse”, afirmó.

“La política es un medio, no un fin”

Hacia el cierre de la entrevista, Salle dejó una reflexión sobre su propia participación en política.

Aseguró que nunca imaginó ocupar un cargo legislativo y que no considera a la política como un objetivo personal.

Según explicó, entiende su banca parlamentaria como una herramienta circunstancial para instalar debates que considera importantes.

Incluso afirmó que, si algún día entiende que esos objetivos pueden alcanzarse mejor desde otro lugar, no tendría inconvenientes en abandonar la actividad parlamentaria.

“Mi intención no es perpetuarme en la política. Si mañana entiendo que el cambio puede hacerse desde otro lugar, lo haré desde allí”, señaló.

Una invitación a preguntar

La entrevista concluyó con un mensaje dirigido especialmente a la ciudadanía.

Salle sostuvo que una sociedad democrática necesita ciudadanos que formulen preguntas, soliciten información pública y participen activamente de los asuntos que consideran importantes.

Desde su perspectiva, el mayor riesgo no es sostener opiniones diferentes, sino dejar de ejercer el pensamiento crítico.

Con ese concepto cerró una conversación que recorrió desde la geopolítica internacional hasta la modificación climática, pasando por la tecnología, la soberanía, la salud pública y la participación ciudadana, todos temas que, según expresó, considera centrales para el futuro de Uruguay y de la región.

FM del Este 100.5 – Nicolle Salle

 

Deja una respuesta

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.