“Presión Estatal y entrega de Soberanía Sanitaria en Medio de Beneficios Económicos”

ANSES vincula beneficios económicos en la AUH, condicionados a la “vacunación”

Fecha: 28 de enero de 2024

En un contexto donde la discusión en torno a la soberanía sanitaria y la libertad de decidir sobre la vacunación obligatoria alcanza su punto álgido, la Administración Nacional de la Seguridad Social (Anses) ha desatado una polémica al vincular el otorgamiento de beneficios económicos con condiciones que involucran la vacunación y la escolaridad de menores.

La última movida de la Anses ha sido la promulgación de un refuerzo económico de $121.000 destinado a los beneficiarios de la Asignación Universal por Hijo (AUH) y la Tarjeta Alimentar. Este anuncio, aunque busca incentivar el cumplimiento de ciertas condiciones, ha suscitado críticas y cuestionamientos respecto a la presión que el Estado ejerce sobre la ciudadanía en medio de la controversia en torno a las vacunas.

La Asignación Universal por Hijo (AUH), que generalmente se otorga de manera automática, ha sido el centro de atención debido a las condiciones impuestas para recibir el beneficio adicional. Para acceder al refuerzo económico de $121.000, los beneficiarios deben presentar la Libreta AUH, documento que certifica tanto la escolaridad como la vacunación adecuada de los menores a su cargo. Este requisito, aunque aparentemente destinado a fomentar la protección de la salud pública, ha generado inquietudes sobre la intromisión del Estado en decisiones personales y familiares.

El proceso implica, además, el pago de un monto de $33.057 hasta el 31 de marzo, correspondiente al 20% anual retenido. Este incentivo financiero busca premiar el cumplimiento de los requisitos establecidos por la Anses.

A su vez, se ha destacado que quienes cumplen con las condiciones para recibir la Tarjeta Alimentar podrían alcanzar un refuerzo total de $121.782, considerando el monto adicional ofrecido y los beneficios ya existentes. Esta suma considerable plantea la pregunta sobre si las políticas estatales están utilizando la asistencia económica como una herramienta para presionar a la población a alinearse con ciertas políticas sanitarias.

En medio del panorama de incertidumbre y polarización en torno a las actuales vacunas, la Anses se encuentra en el ojo de la tormenta, enfrentando críticas por la aparente vinculación entre beneficios económicos y decisiones sanitarias personales. Mientras algunos ven en estas medidas una estrategia para fortalecer la salud pública, otros expresan su preocupación por la posible vulneración de la autonomía individual y la soberanía sanitaria. Este debate continuará siendo el epicentro de la discusión pública en los próximos días.

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