Malvinas

Malestar de veteranos de Malvinas

Un reciente artículo en un matutino porteño causó malestar entre veteranos de guerra de Malvinas. Publica La Prensa dos columnas en respuesta a aquella nota.

Escribo sorprendido y apesadumbrado por la nota de Hugo Alconada Mon sobre un oficial que habría cometido delitos en las Islas Malvinas durante el período de la recuperación argentina. Anteriormente publicó una historia novelesca de compras de aviones con pagos de coimas en Israel durante el conflicto, sin dar nombres ni datos fehacientes. Estos artículos publicados cuando se cumplen cuarenta años de aquella guerra afrentan a los veteranos, los afectan en lo único que les ha quedado, el honor de haber combatido por la Patria.­

En el último artículo, Alconada Mon difama gratuitamente a un hombre que no puede defenderse porque está muerto, narrando hechos incomprobables surgidos de testimonios envueltos en vaguedades. Los habitantes de Puerto Argentino tienen derecho a la inquina; es sabido que no aceptaron a los argentinos. No conocí al oficial aludido, pero las acusaciones son difíciles de admitir por cuanto la orden de respetar a esos habitantes fue repetida hasta el cansancio. De hecho, la recuperación se logró sin derramamiento de sangre británica, luego de horas de combate.­

Sin embargo, lo que más sorprende es la similitud de su narrativa con la desarrollada por algunos personajes venales que se han dedicado a ultrajar a los veteranos. Ha sido comprobado que algunos de ellos fueron tentados a testimoniar hechos aberrantes bajo promesa de resarcimiento económico. No creo que un periodista conocido por su lucha contra la corrupción se preste a semejante infamia. Alconada Mon no pertenece al linaje de los fariseos que lucran con los muertos de las Malvinas. Es posible que lo mueva algún sentimiento punzante por el destino sufrido por algunos de su familia. Conocemos su postura sobre los hechos de los años violentos de los 70, eso es respetable, pero es inadmisible que estos sentimientos obturen su profesionalismo.­

Lo más cuestionable es que sus notas impulsan la indignación de los isleños y favorecen la obstinación del gobierno del Reino Unido. Ni siquiera los periodistas británicos que cubrieron el conflicto se atrevieron a tanto. En la actualidad, historiadores, instituciones y universidades venerables en el Reino Unido organizan encuentros académicos donde se analiza la guerra con la participación de argentinos, evitando los agravios.­

Es decepcionante que en esta época de duelo y recordación un compatriota joven se apoye en su prestigio para echar sal sobre las heridas. Ya está bien, es tiempo de que los veteranos puedan curarlas en paz.­

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* Coronel (VGM).­

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Un libelo tan inusitado como dañino­

Por Mauricio Fernández Funes (*)

Indignación, impotencia, rebeldía, pero por sobre todo, -en carácter de Veterano de la Guerra de Malvinas-, una tristeza infinita me agobia el alma.­

A propósito de la nota «La bestia negra de Malvinas» en La Nación del 21 de abril de 2022: Cuáles son los intereses, cuáles las motivaciones, la finalidad o los objetivos, para que un periodista de probado talento y profesionalismo, prepare una crónica, con datos y circunstancias de tan difícil validación, toda vez que utiliza el relato en tono trágico, puesto en la boca de actores y testigos de dudosa legitimidad, por la imposibilidad de confrontar los hechos, ya que el militar que presenta como un monstruo de maldad inenarrable, murió hace décadas.­

Todo el artículo y para ser honesto, lo que leí, porque no pude terminarlo, por la conmoción interior que me produjeron, el tono y también el formato de una pieza comunicacional, que con recurrentes citas remitiendo a la dictadura, hace un formidable impacto, en términos de daño, sobre la causa, la Gesta de Malvinas y la Verdad histórica, plasmada ésta en el severo, minucioso, metódico y neutral trabajo del historiador.­

«Una faceta de la Guerra, que muchos prefieren ocultar o callar».­

Señor, déjeme enmendarle la plana, es al revés, sin desconocer que el vicio y la virtud conviven en el alma humana y unos y otras se enseñorean según el lugar que les demos en la opción íntima de realización personal, ser bellas o bestias, muchos argentinos de bien prefieren no callar ni ocultar, las acciones de coraje y heroísmo de los pilotos de combate de la Fuerza Aérea Argentina, a la que ud. ofende en otro de sus pormenorizados e improbables relatos, del mes de marzo, inicio de esta inexplicable y atroz saga que bien vale el título: «Destruyamos o -como la moda cultural indica- deconstruyamos, la noción del Héroe y de la Gesta».­

Porque si algo habíamos alcanzado al arribo a los 40 años de Malvinas es esa mirada comprensiva, generosa y de enorme afecto de la sociedad, que decidió imponerse a una malversación grosera y malintencionada de la verdad, -que campeara sin freno en los años de posguerra-, para reconocer gustosa y alborozada el alto promedio del coraje del soldado argentino, en los aviones con sus tripulaciones, cruzando alegres el punto de no retorno hacia sus objetivos, los marinos con su disciplinada y extraordinaria cuota de sangre o el joven soldado en las trincheras, batiéndose valeroso, en los sangrientos combates de los días finales, hasta la máxima resistencia y la caída de Puerto Argentino.­

A 40 años de Malvinas y con el claro consenso de Pueblo y Gobierno, se encuentra en desarrollo un programa, -en todos los niveles y ámbitos para exponer- más allá de la derrota y de cualquier consideración ideológica, política o estratégica, el orgullo y el reconocimiento de todo el Pueblo Argentino, para pagar tributo a los que volvieron, pero particularmente a los 649 Héroes Caídos en la guerra y que guardan vela en ese pedazo de Patria arrebatada.­

Me queda confiar en que las potentes e innumerables voces del heroísmo, tapen las ahora infrecuentes y extemporáneas, de la frustración, el odio o subterráneos intereses.­

Finalizo, hay mas de mil títulos,-solo en español-, de libros sobre la guerra de Malvinas, si el señor Alconada Mon, quisiera bucear en las cobardías y defecciones, podrá encontrar en ellos material suficiente, pero al mismo tiempo sabrá del incomparable coraje del hombre argentino de bocas que al igual que sus testimonios de la saga, son voces británicas, eso sí, vestidas en pilchas de soldados, también arrojados y valientes .­

Malvinas 40 Años, en tono de recordación tiempo de sosiego para las almas abrumadas y tiempo de buenas lecturas.­

Termino de escribir, sin asumir representación alguna de mis hermanos Veteranos de la Guerra ni de mis conciudadanos, sencillamente sería un arrogancia sin sentido, pero confieso, que me siento mejor con esta pequeña y sentida réplica, después del angustioso trance de leer, de una pluma inesperada, un libelo tan inusitado como dañino.­

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­* General (R) VGM­

fuente: La Prensa

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