Goyeneche, recargada. El STJ está para “proteger al sistema político”. La condena a Urribarri generó “miedo” en quienes “tienen cosas que esconder”

La ex Procuradora Adjunta y Fiscal Anticorrupción, Cecilia Goyeneche, estuvo en el programa Cuestión de Fondo (Canal 9, Litoral) donde se refirió a su situación luego de haber sido suspendida y más tarde destituida. “Todavía me falta un paso más en la Provincia de Entre Ríos, que es presentar el Recurso Extraordinario Federal, que se interpone en el Superior Tribunal de aquí y ellos deben decidir si me lo conceden o no. Y eso demandará unos meses”, adelantó.



También se refirió a la actitud en bloque que tuvo el Superior Tribunal de Justicia y los mecanismos inmediatos que aplicaron luego de suspenderla para evitar que se sigan profundizando las investigaciones contra la corrupción y al respecto dio una serie de ejemplos o decisiones adoptadas, especialmente por la Sala Penal.

En ese marco, cargó dura contra los vocales del Superior Tribunal de Justicia. Consideró que “ninguno de ellos está a la altura del lugar en donde están”, expresó.

En otro tramo, describió las “paupérrimas” condiciones en que deben trabajar los fiscales en la provincia, donde -dijo- no tienen el personal suficiente ni tampoco los medios. Y para peor, deben afrontar causas complejas como las que se están viviendo en los últimos tiempos vinculadas al crimen organizado del narcotráfico.

– ¿Le sorprendió el rechazo del STJ sobre su recurso de inconstitucionalidad?

-Sabíamos, obviamente, que iba a salir así. Sabíamos la postura que tenían de antemano las personas del STJ que tenían que fallar en este recurso. El único que justifica su voto fue el vocal (Miguel Ángel) Giorgio, quien ya había fallado en el amparo, me había revocado la acción de amparo que había ganado en primera instancia, luego que el Gobierno de la Provincia recurriera. Así que sabíamos cómo iban a votar. Obviamente, una se sorprende por la lectura de algunos fundamentos; sobre todo cuando dice que hay invenciones o mentiras dentro del contenido de la fundamentación en una sentencia judicial; donde uno parte de la idea que no se pueden falsear los datos en una sentencia. Que un juez del Superior Tribunal falsee datos sí sorprende por la gravedad que tiene.

– ¿Puede mencionar específicamente?

-Por ejemplo, en ese voto, el vocal Giorgio dice que los conjueces del Superior Tribunal; es decir, los abogados de la matrícula que tenían la función de ser jueces sustitutos del Superior Tribunal y que fueron llamados o convocados para ser fiscales; los 15 primeros conjueces rechazaron esa invitación diciendo que lo que estaban haciendo era una ilegalidad. La mayoría de ellos lo dijeron explícitamente, con muy buenos fundamentos dijeron que era ilegal que utilizaran esa lista de conjueces para hacer fiscales y era ilegal que excluyeran al Ministerio Público Fiscal porque era un hecho ilícito. Y Giorgio dice que lo hicieron porque tenían miedo de ser denunciados por el Ministerio Público Fiscal… En este afán de justificar una postura que tuvo el Superior Tribunal de avalar esta destitución, programada a partir de las investigaciones de corrupción; en ese afán de justificar, en esta sentencia se dice cualquier cosa. Y la verdad es que es muy triste.

-¿Las abstenciones de intervenir los doctores Walter Carballo y Susana Medina tampoco la sorprendió?

-La verdad es que esas abstenciones no tienen ningún significado. Adherir o abstenerse una vez que ya está la mayoría es prácticamente lo mismo. La última que vota es (Susana) Medina como presidenta del Superior Tribunal se abstiene habitualmente sino es necesario su voto. Y después que se obtuvieron cinco votos en un mismo sentido, no tiene ningún valor la abstención.

-Sorprendió que haya estado el doctor Carballo, quien tuvo una intensa militancia en el peronismo e incluso fue mano derecha de José Carlos Halle.

-Sí. Lo conozco muy bien e incluso en alguna época hemos compartido situaciones de la Facultad y sociales. Carballo se excusó en esta causa porque él era el asesor jurídico en el Ministerio de Cultura en el momento en que (Pedro) Báez estaba como ministro de Cultura y Comunicación e incluso fue testigo en la causa del mega juicio que se llevó adelante el año pasado. Por eso se excusa Carballo reconociendo que tenía afinidad con estas personas que yo había responsabilizado por el impulso de esta destitución. No le admiten esa excusación y creo que eso justifica que luego haya decidido abstenerse.

-Ahora la instancia que le queda es la Corte Suprema de Justicia de la Nación?

-Sí, sí. Lo bueno de este momento es que estamos (jurídicamente) cada vez más cerca de salir de la Provincia de Entre Ríos, donde sabemos cómo han actuado los poderes, las jefaturas de los tres Poderes, al unísono, en este acuerdo que han tenido para desarmar toda posibilidad de que se reitere una investigación y una condena por corrupción. Todavía me falta un paso más en la Provincia de Entre Ríos, que es presentar el Recurso Extraordinario Federal se interpone en el Superior Tribunal de aquí y ellos deben decidir si me lo conceden o no. Y eso demandará unos meses.

– ¿Cómo fue la solidaridad del Poder Judicial?

-Hay de todo. Mucha gente se ha solidarizado, la mayoría lo ha hecho de manera privada porque tienen temor. Y aquellos que tiene más cercanía con algunos vocales del Superior Tribunal, obviamente no ha tenido ninguna clase de solidaridad.

– ¿Usted tenía una relación de cercanía con el Superior Tribunal o de distancia?

-Nunca tuve vínculo cotidiano con ninguno de ellos. Tampoco tuve relación personal con ninguno de ellos. Sí he tenido buena relación con algunos, en aquellos momentos cuando hemos compartido alguna tarea de orden funcional. Pero, cercanía con ellos, nunca.

– ¿Y nunca habló siquiera con aquellos que pudo haber tenido alguna cercanía funcional?

-No. Nunca más hablé.

– ¿Para nada?

-Para nada. No tengo nada que hablar.

-Lo preguntamos porque con algunos vocales hasta puede haber algunas cuestiones de vecindad.

-La verdad es que yo no tengo nada más que hablar con ellos. No sé si ellos tendrían algo que hablar conmigo. Pero, yo, la verdad es que con ellos no tengo nada que hablar. Además, no creo que exista posibilidad alguna para acercar algún tipo de posición, después de lo que pasó. Creo que ninguno de ellos está a la altura del lugar en donde están.

-Esta calificación que hace, ¿la sostenía antes?

-De algunos de ellos pensaba esto antes; y de otros lo descubrí o lo terminé de descubrir con lo que pasó con mi caso. Creo que algunos de ellos jugaron su posición en esta decisión de encolumnarse atrás de esa decisión primera que se tomó el 30 de noviembre de 2021 con la apertura de causa. Ya algunos conocidos de ellos nos venían anunciando que se iba a tomar esa decisión, porque tenían ese acérrimo interés en destituirme o modificar la posición del Ministerio Público Fiscal. Y creo que se terminó de decidir, cuando litigamos y se tuvo que decidir hacer el juicio a (Sergio) Urribarri. Hay que recordar que en septiembre del 2021 ya había un secreto a voces que decía que no iba a empezar por las restricciones de la pandemia del Covid-19, que no iba a entrar la cantidad de gente que se preveía, porque había algunos dictámenes de los profesionales de la Salud del Superior Tribunal que establecía un cupo para el ingreso. Y, finalmente, se litigó y se logró empezar y creo que allí se tomó, definitivamente, la decisión de que hasta allí íbamos a llegar.

-Se notó que luego de lo sucedido con usted, se pusieron muchas trabas en aquellas causas que intentaban avanzar ante hechos de corrupción. El mensaje fue claro: no hay que investigar la corrupción. Se acortaron todos los plazos, se concedieron privilegios por decisiones que sea adoptaron.

-Eso es un hecho. El 30 de noviembre me abren el Jury, me sacan de Tribunales, dejé de estar en funciones. En diciembre, es decir, pocos días después, dictan ese fallo en la causa conocida como (Carlos Gabriel) Cozzi (Nota de la Redacción: https://www.jusentrerios.gov.ar/2021/12/07/la-sala-penal-determino-el-caracter-de-los-plazos-de-la-investigacion-penal-y-que-se-de-cumplimiento-al-codigo-procesal-penal-de-la-provincia/), que es la causa donde se investigaba la sustracción de dinero por los contratos (ligados al diputado radical Ricardo) Troncoso. En ese fallo, ellos dicen: demoró mucho la investigación, esta causa se tiene que archivar. Fue algo que contradecía todo lo que venían diciendo desde hacía 15 años. Pero, no solamente eso. Después no pudieron sostenerlo en ninguna otra causa que no fueran las de corrupción. Es decir, lo han sostenido en casos de corrupción. Y a la vez suceden otras situaciones. La Sala Penal del Superior Tribunal de Justicia propone una modificación al Código Procesal Penal, que es un bombardeo a la posibilidad de investigar y que dejaría a la Provincia de Entre Ríos con una investigación ciega o con enormes dificultades para investigar hechos delictivos. Y hay más hechos. Recuerdo que cuando fijan la fecha de Casación en la causa de Urribarri que hoy (por el 15 de marzo) finalmente comenzó esa audiencia, habían dispuesto suspender todas las salas de audiencia para fumigarlas. Lo cierto es que existieron muchos actos concretos donde se observan claramente que no quieren que prosperen las investigaciones vinculadas con la corrupción. Y creo que tienen un sentido muy claro y es el de proteger al sistema político actual.

-Es decir, no siquiera cuidar que no haya avances en la causa contratos truchos…

-Creo que el hecho de que un ex gobernador, que está todavía en una situación de mucha cercanía al poder, que en su momento tuvo un cargo muy importante como embajador (de Israel), que tiene mucha influencia dentro de la provincia, sea condenado a prisión efectiva generó una situación de mucha preocupación en varios sentidos. Como ciudadanos que pensemos que la corrupción se juzga y se condena, nos pone en otra posición; nos da otro poder. Nos da el poder de declarar, de contar lo que sé. Y eso genera mucho miedo para quienes tienen cosas que esconder. Entonces, se hace una sobreactuación muy fuerte porque hay que demostrar que la impunidad sigue reinando. Es una muestra de poder.

-Por primera vez se ve una imposición de la Sala Penal, como si estuviera por encima de las demás Salas del Superior Tribunal de Justicia. Han hecho una demostración de poder que ni siquiera pudo contener a Susana Medina que es la presidenta del Superior Tribunal: Quedó claro que ellos son los que definen todas las cuestiones.

-Bueno, sí. Creo que acá hubo un acuerdo de voluntades. Sí es cierto que la Sala Penal ha tomado la iniciativa.

-Porque, incluso los otros vocales podrían haber objetado cuestiones en las Acordadas semanales y no lo han hecho.

-Mi suspensión en el Jury está dispuesta por la vocal (Claudia Mónica) Mizawak y también por el vocal (Martín Francisco) Carbonell, que lo había nombrado dos años antes (el gobernador Gustavo) Bordet diciendo que lo nombraba porque era su amigo de secundaria. Y él fue el presidente del Jury de Enjuiciamiento cuando me suspenden y sacan a todo el Ministerio Público Fiscal. Puede ser que haya habido alguna iniciativa de la Sala Penal, pero, luego, esto se esparció y se tuvo una decisión conjunta.

-Qué pudo observar de la audiencia de hoy en la mega causa contra Urribarri, donde los abogados defensores están pidiendo prácticamente que se haga un nuevo juicio e incluso insisten con los mismos argumentos que los alegatos de primera instancia; cuando Casación es otra etapa.

-Están buscando mantener en una supuesta “duda” algunas de las pruebas, fue prácticamente una reiteración de los alegatos del juicio, es decir, se reiteraron los mismos argumentos. Vi mucha tergiversación de datos, que ya me había llamado la atención durante el transcurso del juicio.

-En este contexto no le sorprendería que el Superior Tribunal de Justicia autorice a Urribarri para que se presente por un nuevo mandato a la gobernación, pese a la reforma constitucional de 2008.

-La verdad es que sobre eso no tengo idea qué podrían llegar a decir. A mí no me extraña nada a esta altura del partido; nada, en absoluto, me extrañaría. Nada me sorprende.

Avance del narcotráfico

-Se nota mucho que viene avanzando el narcotráfico en Entre Ríos. Del triple crimen donde dos sicarios matan a tres narcos no hubo muchos avances y ya pasaron dos años; en febrero asesinaron a Gustavo “Petaco” Barrientos, que era otro jefe narco. Ahí intervino una banda tipo comando, sincronizados, demostrando logística, y tampoco se observan avances. Es preocupante la soledad de algunos fiscales que investigan o intervienen en las investigaciones, donde no se sabe si tiene apoyo o no para avanzar y quedan muy expuestos.

-La primera consideración es que es de esperar que aumente y siga aumentado la violencia vinculada al narcotráfico en la zona. Lo que se vive en Rosario, que está frente a nosotros, es el anuncio de que eso es lo que nos va a pasar. En la medida que en Rosario se empiece a ajustar las investigaciones, se empiece a perseguir con más seriedad; obviamente, esa actividad se va a esparcir y va a buscar otros refugios. Y estamos al lado. Entonces, naturalmente que nosotros vamos a ver esto. Es muy preocupante lo que ha pasado con estos casos de muestra de crimen organizado. Y esas actividades del crimen organizado son sumamente difíciles de investigar. El Poder Judicial en Entre Ríos tiene como función en relación a las drogas, investigar solamente narcomenudeo, es decir, venta al por menor de las drogas. Y estos (los homicidios) son casos de delitos relacionados a la droga que siempre han sido de competencia ordinaria, es decir, de la Justicia provincial. En 2018 cuando comenzó a regir la Ley de Narcomenudeo se le asignó a un equipo de Fiscales -en Entre Ríos los fiscales son aproximadamente cien-, a esa estructura se le asignó que se llevaran las causas por venta al por menor de drogas sin darles ningún recurso.

-Claro. Ese es el punto: sin darles ningún recurso.

-Sin darles ningún recurso, es decir, se incrementó la labor, pero no los recursos. En ese momento se dijo que se iba a revisar y que en la medida que surgieran las necesidades se iría aumentando el personal o darles algún recurso, pero eso no pasó nunca. Entonces las investigaciones de narcomenudeo se están haciendo con la sábana corta que siempre ha existido. Y otra particularidad: el Ministerio Público Fiscal, los fiscales en Entre Ríos tienen muy poco personal; el promedio es un empleado y medio por fiscal.

-Y en este tema el Superior Tribunal también podría hacer algún aporte o reunirse con el poder político para ver cómo mejor se organiza, que haya mayor presupuesto y la unidad operativa pueda trabajar de una mejor manera ante el crimen organizado. Por ejemplo, el fiscal de Diamante que está prácticamente solo frente a un montón de otras causas y con suerte tendrá dos o tres policías para investigar, qué podrá hacer para esclarecer el crimen contra Barrientos, donde se sabe que fue una banda sofisticada. Con suerte dejará que pase el tiempo y todo se diluya. No tiene recursos.

-Obviamente, para cualquier funcionario es una situación bastante angustiante tener que enfrentarse a estas cuestiones. Si se lo hace sin recursos, sin posibilidades es mucho más difícil. Y si se lo hace sabiendo que los superiores, que los jefes del sistema donde estás trabajando; es este caso, los jueces más alto del Poder Judicial de Entre Ríos no observan esto como una problemática y no tienen ninguna intención de generar espacios de trabajo adecuados para este tipo de investigaciones; esto es mucho más difícil. Y lo digo, porque mientras esto está pasando; por el otro lado –vuelvo a lo que decíamos anteriormente- se mandó un proyecto de Código Procesal Penal a la Legislatura para que se apruebe donde dice que los fiscales no pueden tomar entrevista a los testigos sino está la contraparte presente; es decir, el defensor del grupo narco en este caso. Entonces, esa situación complejiza aún más esa investigación. Imagínate que un testigo de corrupción le cuesta contar porque sabe que va a tener consecuencias laborales, lo pueden planchar, no lo dejarán crecer en la carrera, la pasará mal. Pero, un testigo de un hecho donde se mató a una persona con sicarios o una organización criminal, pone en riesgo su vida. No se está pensado en generar posibilidades de investigación y de trabajar frente a lo que se viene en Entre Ríos, se está pensando en otra cosa.

-No es lo que se viene, es lo que ya está.

-Y los que hemos tenido las fiscalías del Superior Tribunal de Justicia son más bien Cartas Documentos o intimaciones para que desalojen las Fiscalías. No hay ningún tipo de consideración respecto a esto.

Fuente: Análisis Digital

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