Mauricio Macri, Cristina Kirchner o Alberto Fernández, ¿quién tomó más deuda?

Las recientes declaraciones de Mauricio Macri sobre la deuda pública generaron mucha polémica.

Macri, cuya presidencia terminó con los mercados financieros internacionales saturados de papeles argentinos y que debió acudir a un mega crédito del FMI para evitar la cesación de pagos, señaló que su gestión tomó menos deuda que Alberto Fernández y CFK en su segundo mandato. 

Con un gráfico que le realizó Guido Sandleris, ex titular del Banco Central bajo su presidencia, indicó que mientras su gestión tomó prestados u$s 12.000 millones por año, Alberto Fernández tomó u$s 33.700 millones anuales y CFK u$s 17.600 millones anuales en su segundo mandato. De ahí concluyó que la acusación de un endeudamiento irresponsable durante su mandato es parte del relato “K”.

Los números mostrados por Mauricio Macri para semejante afirmación tiene varias cuestiones a analizar. Por un lado, agrega a las estadísticas de deuda pública, una supuesta deuda oculta conformada por demandas del Ciadi, deudas del plan gas y otros elementos. Adicionalmente, agrega la “deuda del banco central”, sin dar más detalles sobre de que está compuesta. De esa manera, la falta de información respecto a cuánto ascienden esas otras deudas que no se muestran las estadísticas habituales, hace imposible llegar a los números presentados por el ex-presidente. Aun así, se puede acercar el bochín tomando en consideración el stock total de títulos del Bcra y recopilando información de otras notas de funcionarios macristas que consideraban unos u$s 6.584 millones de deudas ocultas heredadas de la gestión anterior.

Bajo esa particular metodología, la deuda que al asumir CFK su segundo mandato alcanzaba u$s 216.716 millones, al despedirse llegaba a los u$s 279.283 millones. Así, su incremento durante dicho mandato representó un promedio de u$s 15.642 millones por año, cifra cercana a la mencionada por Mauricio Macri. La gestión de éste último terminó con una deuda, bajo esa particular metodología, de u$s 340.847 millones, dando un incremento anual promedio de u$s 15.391 millones, apenas inferior al último mandato de CFK. Por su parte, en el primer año de gestión de Alberto Fernández la deuda bajo esa metodología trepó a u$s 370.544 millones, dando un incremento anual de u$s 23.758 millones. Ese último valor, si bien es menor al informado por Macri en su entrevista, sigue siendo muy superior a la deuda anual tomada por los anteriores ex-presidentes.

Sin embargo, la información brindada por Mauricio Macri no sólo es poco clara en cuanto a agregar deudas no contempladas por las estadísticas habituales, y sumar los títulos del Banco Central al endeudamiento del Estado. Sino que tampoco diferencia la deuda que el Estado toma con acreedores privados u organismos internacionales de la deuda intra sector público. Esto último es de vital importancia, ya que la deuda de un área del Estado con otra área del propio Estado es un registro contable que carece de valor económico sustancial. Ello debería contemplarlo el expresidente Macri, especialmente cuando decide agregar los títulos del Bcra a la hora de contabilizar el stock de la deuda pública. Si se agregan distintas áreas del Estado para contabilizar sus emisiones de deuda, lógicamente deberían netearse las deudas entre dichas áreas.

Al descontarse la deuda del Estado con el propio Estado, las estadísticas cambian considerablemente, aun cuando se sigan considerando los títulos del Central y las deudas que el macrismo atribuye a CFK por el Ciadi, el plan Gas y otras. La deuda pública neta que al asumir CFK su segundo mandato alcanzaba u$s 120.505 millones, al despedirse llegaba a los u$s 142.104 millones. Su incremento durante dicho mandato representó un promedio de u$s 5.400 millones por año, cifra que representa casi un tercio de la mencionada por Mauricio Macri. La gestión de éste último terminó con una deuda pública neta de u$s 213.559 millones, dando un incremento anual promedio de u$s 17.864 millones, más del triple que en el mandato de su antecesora. Por su parte, en el primer año de gestión de Alberto Fernández la deuda pública neta trepó a u$s 236.647 millones, dando un incremento anual de u$s 18.470 millones.

Ese último valor, algo superior al de la gestión Macri, no se debe a un incremento de las emisiones de deuda de la administración central, cuyo stock de deuda neta no creció durante el primer año de gestión de Alberto. Sino por la emisión de títulos del Banco Central, herramienta utilizada para absorver la fuerte emisión monetaria que requirió atender la emergencia económica durante la pandemia. Es decir, el supuesto endeudamiento público de la gestión de Alberto Fernández, sólo se explica porque Macri incorpora un instrumento de política monetaria (la emisión de títulos del Bcra), a las estadísticas de deuda pública. Sin esa inusual metodología, el endeudamiento neto del sector público durante el primer año de gobierno de Alberto Fernández es de apenas u$s 325 millones.

Mucho más relevante desde el punto de vista económico es analizar la evolución de la deuda pública en moneda extranjera, tanto con acreedores privados como con organismos internacionales. La deuda en moneda extranjera es la que conduce a nuestras frecuentes crisis de cesación de pagos, ya que no emitimos la moneda con que se cancelan por ser la de un país extranjero. Dichas deudas son también las que presionan sobres nuestras reservas internacionales y el mercado cambiario, siendo causa central de las restricciones al crecimiento que se manifiestan en fuertes devaluaciones, que reducen los ingresos de la población deprimiendo la actividad económica. La deuda pública en moneda extranjera que al asumir CFK su segundo mandato alcanzaba u$s 79.059 millones, al despedirse llegaba a los u$s 87.515 millones. Su incremento durante dicho mandato representó un promedio de u$s 2.114 millones por año. La gestión Macri terminó con una deuda pública en moneda extranjera de u$s 169.314 millones, dando un incremento anual promedio de u$s 20.450 millones, casi 10 veces más que en el mandato de su antecesora. Por su parte, en el primer año de gestión de Alberto Fernández la deuda pública neta trepó a u$s 172.787 millones, dando un incremento anual de u$s 2.779 millones, un valor similar al del último mandato de Cristina Fernández.

(*) Por Andrés Asiain, director Ceso

Fuente: Ámbito

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