Abren un registro para denuncias de Geoingeniería Climática en San Luis: Entrevista a Cecilia Sustercic

La comunidad Cielos Limpios de San Luis, productores agropecuarios y vecinos de distintos departamentos de la provincia puntana, presentaron al gobernador de San Luis, Claudio Poggi, un petitorio de “acción urgente” frente a la modificación intencional del clima y las tormentas en su provincia.

Ante los rompetormentas, puntanos presentaron al Gobierno de San Luis un petitorio exigiendo que se asuma la responsabilidad para frenar esta situación.

Entrevistamos a Cecilia Sustercic, integrante de Comunidad Cielos Limpios.
Cecilia es Comunicadora Social, trabaja como docente de nivel medio en la provincia de San Luis, como periodista ambiental y activista en momentos necesarios de asambleas socioambientales, para diversas causas en defensa de la naturaleza y el derecho a un ambiente sano. Desde hace un tiempo está dedicada plenamente a visibilizar la problemática de la geoingenieria desde Comunidad Cielos Limpios.

Ante los rompetormentas, puntanos presentaron al Gobierno de San Luis un petitorio exigiendo que se asuma la responsabilidad para frenar esta situación. Cecilia contó en “El Despertador” que fueron recibidos por el ministro de Producción, Federico Trombotto y el secretario de Ambiente, Federico Cacace”. En la reunión, plantearon la problemática y las consecuencias de la grave sequía que sufren los productores y vecinos, a su vez del deterioro de las economías regionales y ecosistemas, todo por los conocidos cortes de tormentas e interrupciones del ciclo hidrológico natural, en sus múltiples niveles. “También”, agregó Sustersic “conversamos sobre posibles vías de acción y entregamos una serie de propuestas”.

Escuchá la entrevista a Cecilia Sustercic

¿Que es la Geoingeniería?

Se trata de un conjunto de investigaciones e intervenciones tecnológicas que vienen desarrollándose hace más de un siglo sobre la atmósfera terrestre, mayormente a espaldas de la sociedad, cuyo objeto es manipular intencionalmente el clima y tiempo meteorológico.

Estas intervenciones, promovidas y avaladas desde ámbitos corporativos, científicos y militares, tienen graves consecuencias para los ecosistemas, la salud de la población y graves implicancias geopolíticas.

Historia

En las últimas décadas se han desclasificado varias operaciones militares de rociado químico y biológico sobre la población civil, en EE.UU. y Reino Unido, con la excusa de simular un ataque enemigo. Por ejemplo la operación LAC (Large Area Coverage), que en 1957 dispersó sulfuro de zinc cadmio y Bacilus globigii sobre áreas densamente pobladas de EE.UU.

La más famosa intervención de geoingeniería militar fue la llamada “Operación Popeye”, durante la guerra de Vietnam. El ejército de EE.UU. utilizó la técnica denominada “siembra de nubes” para alterar el ciclo de los monzones y extender la temporada de lluvias, perjudicando así la logística de las tropas vietnamitas. En 1972 dicha operación tomó status público al filtrarse la información al New York Times y fue detenida por la presión pública a través del congreso estadounidense, lo cual llevaría a su posterior prohibición en aquel país en 1976.

Actualmente la historia de la geoingeniería, que continuó profusamente después de la segunda guerra mundial hasta la actualidad, está convenientemente invisibilizada para la opinión pública.

Geoingeniería

¿Es legal?

Su prohibición con fines bélicos y hostiles fue formalizada en el tratado ENMOD, firmado por 48 países ante la asamblea general de la ONU en 1978. Posteriormente han adherido otros estados a dicho tratado, incluyendo Argentina. 

Sin embargo, inclusive tras su prohibición en el tratado de ENMOD la geoingeniería continuó investigándose y desarrollándose, a menudo a espaldas de la población. Esto se evidencia a través de los numerosos papers, documentos gubernamentales y patentes registradas hasta la actualidad. Por ejemplo, la emblemática patente Welsbach (1991) propone la dispersión de partículas metálicas en la atmósfera para combatir el llamado cambio climático.

Prohibición con fines bélicos

¿Qué están rociando?

Gobiernos y corporaciones reconocen abiertamente la dispersión en la atmósfera de yoduro de plata, como sucede en la provincia de Mendoza con la «lucha antigranizo». Varios científicos, incluidos investigadores del CONICET, consideran una opción el rociado de dióxido de azufre (que frecuentemente deriva en ácido sulfúrico) para generar sulfatos microparticulados, como herramienta de mitigación climática.Pero no se trata solo de eso; a partir de operaciones desclasificadas, publicaciones científicas y análisis de laboratorio se conoce la presencia en la atmósfera y el agua de altos niveles de partículas de hollín y metales como bario, aluminio y estroncio además de los ya mencionados, provenientes de la actividad aeronáutica. Las emisiones detectadas de estas partículas, capaces tanto de levitar como de precipitar, y de material sintético y biológico, deberían ser suficientes evidencias para investigar a fondo qué está sucediendo en nuestro espacio aéreo desde los ámbitos competentes.

Fuente: FM del Este 100.5 y Movimiento Cielos Limpios – Geoingeniería y Manipulación Climática (comunidadcieloslimpios.com.ar)

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