A todas las madres en su día
Arquitecta de versos.
Cuándo las sombras invadían el insomnio de mis noches y mis ojos hurgaban el mundo de mis pasos en la tierra. Las lágrimas descendían sin cesar por mis mejillas arrulladas por tus besos…
Tere Guignard
Tu ternura derramada sin tiempo ni medidas
Y tu voz inolvidable acunando mis oídos.
Se encendían estrellas en mi pecho.
Has sido madre mía, la arquitecta de mis versos.
Hoy hay dos palomas latiendo tibias en la sangre que corre por mis venas.
Son tus manos madre mía.





