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Inflamm-Aging- De la brasa al incendio: cómo el terreno metabólico decide tu longevidad

Inflamm-Aging- De la brasa al incendio: cómo el terreno metabólico decide tu longevidad

Inflamm-Aging, Inflamejecimiento o envejecimiento prematuro

El #naturópata Pablo de la Iglesia explicó en El Despertador qué es el inflamejecimiento, cómo influye el terreno metabólico en la salud y por qué los hábitos cotidianos pueden marcar la diferencia entre envejecer con vitalidad o acelerar el deterioro del organismo.

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Inflamm-Aging, terreno metabólico y el fuego silencioso del envejecimiento prematuro

¿Por qué envejecemos más rápido de lo que deberíamos?

Hay un tipo de envejecimiento que no se ve en el espejo. No aparece de un día para otro ni se anuncia con una enfermedad puntual. Se instala lentamente, como una brasa que permanece encendida durante años hasta convertirse en un incendio.

“El envejecimiento no duele… hasta que duele”.

Con esa frase, el naturópata Pablo de la Iglesia resumió en El Despertador un fenómeno que cada vez despierta más interés en la medicina moderna: el inflamm-aging o inflamejecimiento, un estado de inflamación crónica, silenciosa y de bajo grado que acompaña al envejecimiento y acelera el deterioro del organismo.


Escuchá la nota a Pablo de la Iglesia


A diferencia de la inflamación aguda —la que aparece tras una gripe, una lesión o una infección—, esta inflamación no suele provocar síntomas evidentes. Sin embargo, trabaja en segundo plano afectando tejidos, órganos y sistemas durante años.

“Las señales están ahí, pero hemos aprendido a ignorarlas”, explicó De la Iglesia. El cansancio persistente, la niebla mental, las digestiones pesadas, la rigidez articular o los dolores de cabeza recurrentes pueden formar parte de ese proceso silencioso que muchas veces se naturaliza con la edad.

Del incendio a las brasas

Para comprender la diferencia, Pablo recurrió a una imagen sencilla.

La inflamación aguda es como la llegada de los bomberos a apagar un incendio. Actúan, controlan el problema y el organismo inicia los mecanismos de reparación. La inflamación crónica de bajo grado, en cambio, se parece más a pequeñas brasas dispersas que nadie apaga. No generan alarma inmediata, pero continúan consumiendo recursos del cuerpo hasta que un día el daño se vuelve evidente.

Según explicó, el problema no aparece de manera repentina. Es la consecuencia acumulativa de años de estrés, alimentación deficiente, sedentarismo, falta de sueño o exposición constante a factores que alteran el equilibrio fisiológico.

Leé también: Pablo de la Iglesia –La importancia de un buen descanso: Pablo de la Iglesia explicó por qué el sueño profundo es clave para la salud física y mental

El terreno metabólico: la pecera donde viven nuestras células

Uno de los conceptos centrales de la entrevista fue el de “terreno metabólico”, una idea que busca explicar el entorno interno donde funcionan nuestras células.

Para ilustrarlo, De la Iglesia utilizó la imagen de un acuario.

Si el agua está limpia, oxigenada y equilibrada, los peces prosperan. Pero si el agua se contamina, pierde oxígeno y acumula residuos, los peces comienzan a enfermar.

Con el cuerpo humano ocurre algo similar.

Las células viven inmersas en un medio líquido compuesto por sangre, linfa y fluidos corporales. Cuando ese entorno mantiene su equilibrio, las células reciben nutrientes, eliminan desechos y pueden regenerarse correctamente. Cuando el terreno metabólico se deteriora, aparecen procesos como la resistencia a la insulina, la disfunción mitocondrial, el estrés oxidativo y la inflamación persistente.

En otras palabras, muchas enfermedades no surgen de la nada. Encuentran un terreno biológico propicio para desarrollarse.

El exposoma: la biografía que escribe nuestra salud

Otro concepto clave es el exposoma, una palabra cada vez más utilizada en investigación biomédica.

Se trata del conjunto de todas las exposiciones que una persona acumula a lo largo de su vida: alimentación, contaminación ambiental, calidad del sueño, estrés, actividad física, sustancias químicas, vínculos sociales e incluso la forma en que procesa emocionalmente sus experiencias.

“La genética carga el arma, pero el exposoma aprieta el gatillo”, sintetizó el especialista.

Es decir, los genes importan, pero gran parte de la forma en que envejecemos depende de las decisiones y circunstancias que acompañan nuestra vida cotidiana.

Las células “zombis” y el envejecimiento acelerado

A medida que pasan los años, algunas células dejan de cumplir correctamente sus funciones. No mueren cuando deberían hacerlo, pero tampoco pueden renovarse. Permanecen en los tejidos alterando su funcionamiento.

La ciencia las denomina células senescentes, aunque popularmente se las conoce como “células zombis”.

De la Iglesia las comparó con una manzana podrida dentro de un cajón de frutas: una sola puede terminar afectando a todas las demás.

Estas células liberan sustancias inflamatorias que favorecen el deterioro de los tejidos y contribuyen al envejecimiento acelerado. Cuando el organismo pierde capacidad para eliminarlas, el proceso inflamatorio se intensifica y aumenta el riesgo de enfermedades crónicas.

¿Qué podemos hacer?

Lejos de plantear soluciones mágicas, el naturópata insistió en la importancia de la constancia y los cambios sostenidos.

Entre las medidas que más impacto tienen sobre la inflamación silenciosa destacó:

  • Priorizar alimentos frescos y densos en nutrientes.
  • Reducir el consumo de ultraprocesados, azúcares y harinas refinadas.
  • Mantener períodos de descanso digestivo evitando el picoteo constante.
  • Realizar al menos 30 minutos diarios de movimiento físico.
  • Dormir adecuadamente para favorecer los procesos de reparación celular.
  • Gestionar el estrés mediante pausas conscientes, respiración o contacto con la naturaleza.

También remarcó que la medicina convencional cumple un papel fundamental, especialmente cuando la enfermedad ya se ha manifestado. El desafío, sostuvo, consiste en complementar ese abordaje con estrategias preventivas que permitan intervenir antes de que aparezca el problema.

Un mensaje para el futuro

La gran enseñanza detrás del concepto de inflamejecimiento es que no todo está escrito.

No podemos evitar el paso del tiempo, pero sí influir en la manera en que nuestro cuerpo lo transita.

Porque, como concluyó Pablo de la Iglesia durante la entrevista, “envejecer es inevitable; inflamarse mientras envejecemos, no”.

La diferencia entre una vejez marcada por la dependencia y una longevidad activa puede empezar hoy, con pequeñas decisiones cotidianas que, repetidas durante años, terminan construyendo nuestra verdadera biografía biológica.

FM del Este 100.5 – Naturopatía – Pablo de la Iglesia

 

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