Tras la carta abierta de Padres Organizados, Bordet anuló la medida que impedía calificar con menos de 4 y ordenó remover a los responsables

El gobernador, Gustavo Bordet, anunció la derogación de la normativa que establecía la modificación del sistema de evaluación, calificación, acreditación y promoción para alumnos de Educación Secundaria y sus modalidades.


La misma había determinado que no calificarían con menos de cuatro en el primer trimestre para “garantizar los derechos de los estudiantes”.

Consultado al respecto, el mandatario fue tajante: “Le voy a contestar como docente al frente del aula que he sido durante 14 años. No comparto en absoluto la medida. Nadie me hizo conocer antes de publicarla. Le he dado expresas instrucciones al presidente del CGE (Consejo de Educación) para que anule esta medida y remueva a los funcionarios responsables de haberla implementado”.

Y enseguida, al ser interrogado por este medio sobre los argumentos de la determinación, enfatizó: “No estoy de acuerdo y entendemos que hay que ir hacia una calidad de excelencia que no se logra con este tipo de medidas”.

Y completó: “Cuando hay alumnos que tienen problemas con las calificaciones hay que tener un abordaje integral, no una medida que simplemente signifique un paliativo”.

La resolución

La directora de Educación Secundaria, Natalia Garnier había indicado que la medida, aprobada por Resolución 1565/22 “viene a ampliar la normativa vigente en referencia a la calificación, no a modificarla”. Por ello, se da por hecho que será una de las autoridades que deberá abandonar su cargo.

A principios de mayo, el CGE de Entre Ríos modificó el sistema de evaluación, calificación, acreditación y promoción, para «garantizar los derechos» de estudiantes a ser evaluados desde una «mirada integral, flexibilizada y con centralidad en la enseñanza».

En esa norma, mantenían la aprobación entre 6 y 10 y la «no aprobación» entre 1 y 5, pero la calificación del primer trimestre era entre 4 y 10, debido al «impacto subjetivo» que tienen las notas 1, 2 y 3.

Esas calificaciones, según el CGE, «obturan la trayectoria a realizar durante el año desde el inicio del proceso de aprendizaje».

A cambio, recibían un informe descriptivo con los «saberes y capacidades pendientes de acreditación, fortalezas y debilidades», para tomar decisiones y así disminuir o superar esas dificultades.

Incluso, la normativa instaba a que los y las estudiantes «aprendan a hacer sus registraciones» sobre la acreditación de saberes.

La Carta de Padres organizados

El grupo denominado Padres Organizados Entre Ríos, emitió una carta abierta al gobernador Gustavo Bordet y al presidente del Consejo General de Educación Martín Müller.

En la misiva, desarrollaron observaciones en torno al presente de la Educación y la decisión de no calificar con menos de cuatro a las evaluaciones. En este sentido, consideraron que «el mayor aporte que podemos realizar como generación es brindar esperanza y esa esperanza toma forma de futuro. La educación en nuestra provincia ya presentaba niveles alarmantes pre pandemia. Con niveles de deserción escolar y repitencia altísimos y dificultad para incorporar los contenidos mínimos básicos, la escuela entrerriana mostraba todas las alertas. La gestión de la pandemia y el cierre injustificado y prolongado de las escuelas llevó a la educación entrerriana al abismo: estamos frente a una tragedia educativa que compromete presente y futuro».

En el texto, Padres Organizados agregaron que «no alcanza con eufemismos que pretenden tapar la realidad. “Continuidad pedagógica” para no decir que perdimos dos años y no tenemos ningún plan efectivo para recuperar contenidos. Tampoco alcanzan los maquillajes: no poner notas menores a 4 en alumnos de secundaria para que las estadísticas no den tan mal: ¿De verdad pretenden tapar la realidad con medidas que solo profundizan la desidia y estafan a miles de estudiantes entrerrianos?».

«Cualquier análisis de un problema, lo primero que necesita es franqueza. La evaluación en tanto parte de los procesos de mejora continua, nos ayudan a conocer y aprehender la realidad, a encontrar causas, efectos, procesos, a pensar soluciones», alertaron y sostuvieron que «nuestra escuela, tal y como la conocemos, no sirve. Hoy, en este camino y con las decisiones que sucesivas gestiones provinciales han implementado con el apoyo de sindicatos corporativizados como Agmer sólo amplia las desigualdades y profundiza la reproducción social de la pobreza».

Desde el grupo, manifestaron que «nuestra escuela pública que fuera orgullo y distribuyera oportunidades, hoy roba el futuro de los jóvenes entrerrianos. Sabemos que el camino de las transformaciones profundas son complejos, resistidos y desgastantes. También que cuando se juega el futuro de nuestros hijos y de nuestra provincia, ningún esfuerzo es mucho».

«Necesitamos el debate público y sincero de qué escuela necesitamos para la provincia que queremos. Necesitamos ser nuestra mejor versión de nosotros, apelar a nuestra responsabilidad intergeneracional de cuidado a la infancia y adolescencia y generosamente, emprender el trabajo que permita a los gurises entrerrianos construir un futuro. No, nuestra provincia no es una provincia rica. Es una provincia pobre y lo es en tanto siga desperdiciando su talento y potencial humano. Ese, que intrínsecamente representa cada estudiante que cree que la educación es el camino», destacaron.

En la carta abierta al mandatario y al presidente del CGE, reclamaron un debate: «Gobernador Gustavo Bordet, los valientes hacen lo que deben hacer por el bien público. Los cobardes hacen lo que el statu quo le dicta para no generar problemas. Nosotros, las madres y padres, las familias como parte de la comunidad educativa estamos dispuestos a dar el debate, a pensar en la escuela entrerriana del siglo XXI. ¿Usted?».

Fuente: Padres Organizados

Fuente: El Once


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