ESPECIAL | Geopolítica, inteligencia artificial y soberanía
Pax Silica: la guerra por la inteligencia artificial ya empezó y Argentina quedó en el centro del tablero
#PaxSilica: #JoseAbdala sostiene que el mundo atraviesa una transformación histórica. Semiconductores, minerales críticos, energía, centros de datos e inteligencia artificial conforman el nuevo mapa del poder global.
En una extensa entrevista con El Despertador, explicó por qué considera que nuestro país ocupa un lugar estratégico en esa disputa y advirtió sobre los desafíos que plantea para la soberanía nacional.
Primera Parte
José Abdala: Mientras todos miran la economía, el mundo está cambiando de dueño
Mientras millones de personas utilizan inteligencia artificial para escribir un texto, traducir un documento o generar una imagen, detrás de esa aparente revolución tecnológica se desarrolla una disputa silenciosa entre las principales potencias del planeta. Ya no alcanza con controlar el petróleo o las rutas comerciales. El recurso estratégico del siglo XXI son los semiconductores, los minerales críticos, la energía y la infraestructura necesaria para desarrollar la inteligencia artificial. Para el analista geopolítico José Abdala, esa competencia tiene nombre: Pax Silica. Y sostiene que Argentina ya forma parte de ese tablero.
Escuchá la entrevista a José Abdala, en “El Despertador”
Durante décadas, el petróleo fue el recurso estratégico por excelencia. Las guerras, las alianzas internacionales y las grandes decisiones diplomáticas estuvieron atravesadas por el control de los hidrocarburos. Hoy, sin embargo, el escenario comienza a desplazarse hacia otro terreno.
La nueva disputa ya no gira únicamente alrededor del crudo. Se libra por el dominio de los semiconductores, la inteligencia artificial, la energía, los minerales críticos, las redes de datos y la infraestructura capaz de sostener una revolución tecnológica que apenas comienza. Cada nuevo modelo de inteligencia artificial, cada centro de datos y cada avance en computación dependen de una compleja cadena de suministro que involucra recursos naturales, capacidad industrial y alianzas geopolíticas.
En ese contexto aparece un concepto todavía poco conocido fuera de los círculos especializados: Pax Silica. El término comenzó a cobrar notoriedad en los últimos meses a partir de una iniciativa impulsada por Estados Unidos para fortalecer cadenas de suministro consideradas esenciales para la inteligencia artificial, los semiconductores, la energía y los minerales críticos, convocando a países aliados a coordinar inversiones e infraestructura tecnológica.
Pero mucho antes de que el nombre empezara a circular en los medios internacionales, el analista geopolítico José Abdala ya hablaba de un proceso similar.


En El Despertador, Abdala sostuvo que el mundo atraviesa una transición comparable a los grandes cambios de poder que marcaron otros momentos de la historia. Según su análisis, la inteligencia artificial dejó de ser solamente una herramienta tecnológica para convertirse en el eje de una competencia estratégica entre Estados.
Del petróleo al silicio: el recurso que definirá el siglo XXI
Si el siglo XX estuvo dominado por el petróleo, Abdala considera que el siglo XXI estará determinado por el control del silicio y de toda la infraestructura necesaria para desarrollar inteligencia artificial.
La afirmación puede parecer exagerada a primera vista, pero encuentra sustento en una realidad difícil de discutir: prácticamente toda la economía digital depende hoy de los semiconductores.
Un teléfono celular contiene decenas de microchips.
Un automóvil moderno incorpora miles.
Los satélites, los radares, los sistemas de defensa, los equipos médicos, las redes eléctricas y los servidores que alimentan plataformas como ChatGPT funcionan gracias a circuitos integrados cuya fabricación requiere una cadena industrial extremadamente sofisticada.

Pero detrás de cada chip existe mucho más que una fábrica.
Existe una inmensa red de extracción de minerales, refinación, logística, energía, agua, investigación científica, talento especializado y capacidad industrial.
Por eso, sostiene Abdala, la competencia dejó de ser únicamente tecnológica.
Ahora es geopolítica.
La inteligencia artificial necesita mucho más que computadoras
Uno de los conceptos que atraviesa toda la entrevista es que la inteligencia artificial no puede entenderse únicamente como un software.
Detrás de cada modelo de IA existen gigantescos centros de datos que consumen enormes cantidades de electricidad, requieren sistemas permanentes de refrigeración (enormes volúmenes de agua) y utilizan miles de procesadores especializados funcionando de manera simultánea.
Cada uno de esos procesadores necesita silicio ultrapuro, cobre, galio, germanio, litio, tierras raras y numerosos materiales estratégicos cuya disponibilidad comienza a ser considerada un asunto de seguridad nacional por las principales potencias.
La consecuencia es evidente.
Quien controle esa cadena de suministro tendrá una ventaja tecnológica, económica y militar difícil de igualar.

Pax Silica: una nueva arquitectura del poder
Para Abdala, el concepto de Pax Silica resume precisamente ese proceso.
Según explicó durante la entrevista, el objetivo sería asegurar que los países aliados de Estados Unidos dispongan de toda la infraestructura necesaria para sostener el desarrollo de la inteligencia artificial: minerales críticos, energía, fabricación de semiconductores, logística, centros de datos, investigación científica e inversiones.
La idea coincide con los objetivos que hoy describen oficialmente los impulsores de la iniciativa internacional conocida como Pax Silica, presentada por el Departamento de Estado estadounidense como un marco de cooperación destinado a fortalecer cadenas de suministro confiables para la era de la inteligencia artificial.
Sin embargo, Abdala aclara que llegó a estas conclusiones varios años antes de que el concepto adquiriera visibilidad pública.
“Ese análisis se basa en otro trabajo que publiqué entre 2021 y 2022, cuando hablaba de la transición del poder mundial y de la necesidad de asegurar la cadena logística para los semiconductores”, recordó durante la entrevista.
Taiwán: la pequeña isla sobre la que descansa buena parte del planeta
Para comprender por qué los semiconductores ocupan un lugar tan importante en esta discusión es necesario mirar hacia Taiwán.
Allí funciona TSMC, la empresa que produce buena parte de los chips más avanzados del mundo.
Apple.
NVIDIA.
AMD.
Qualcomm.
Broadcom.
Decenas de compañías dependen de esa capacidad industrial.
Si un conflicto interrumpiera la producción taiwanesa, el impacto alcanzaría desde la industria automotriz hasta la inteligencia artificial.
Abdala sostiene que ese riesgo explica buena parte de la estrategia estadounidense.
“Si China recupera Taiwán, Estados Unidos pierde la fábrica de circuitos integrados más avanzada del mundo. Por eso necesita asegurar toda la cadena logística dentro de las Américas”, afirmó.
En otras palabras, no basta con construir fábricas de chips dentro del territorio estadounidense.
También resulta necesario garantizar que nunca falten los minerales, la energía y la infraestructura indispensables para alimentarlas.
Una competencia que ya no admite improvisaciones
La entrevista deja una idea central.
Para Abdala, Estados Unidos ya no planifica únicamente la próxima década, está diseñando las condiciones para sostener su liderazgo tecnológico durante buena parte del siglo.
Esa planificación —afirma— incluye inversiones industriales, acuerdos internacionales, infraestructura energética, protección de minerales críticos y fortalecimiento de cadenas logísticas.
Algunas de esas políticas son públicas y ampliamente conocidas, como la promoción de la fabricación doméstica de semiconductores y la búsqueda de cadenas de suministro más resilientes frente a la competencia con China. Otras interpretaciones forman parte del análisis geopolítico que desarrolla el entrevistado y constituyen el eje de su lectura sobre el escenario internacional.
Y es precisamente allí donde aparece Argentina.
No como protagonista militar.
Sino como un territorio que concentra recursos naturales considerados estratégicos para alimentar esa nueva economía basada en la inteligencia artificial.
Continuará…
En la segunda parte
José Abdala profundiza una de las afirmaciones más controvertidas de la entrevista: la relación entre el RIGI, los minerales críticos, el Comando Sur y el papel que —según su interpretación— Estados Unidos asigna a la Argentina dentro de la arquitectura de Pax Silica. ¿Proveedor de materias primas o actor con capacidad para desarrollar tecnología propia? Ese será el eje del próximo capítulo del especial.
FM del Este 100.5 – Entrevista a José Abdala***
***José Abdala es analista internacional, especialista en geopolítica y estrategia. Director de ARES Information Service, investiga las transformaciones del orden mundial, la competencia entre Estados Unidos, China y Rusia, y el rol estratégico de los recursos naturales, la inteligencia artificial y los semiconductores en la nueva geopolítica global.
- Adicciones en Concordia: desde la Iglesia Católica advierten que baja la edad de inicio y el consumo se extiende en todos los sectores
- Frigerio recibió al intendente de Federación, Ricardo Bravo, con el objetivo de abordar la compleja situación financiera que atraviesa el municipio
- ESPECIAL | Geopolítica, inteligencia artificial y soberanía
- Condenan a Ford Argentina y a una concesionaria a reemplazar un vehículo defectuoso y a pagar una multa por daño punitivo
- Río Gallegos: solicitaron hasta cinco años de prisión efectiva para cuatro exjefes de la Armada por el hundimiento del submarino ARA San Juan
Únete a nuestro grupo de Telegram
Recibe las noticias más importantes directamente en tu móvil. Únete y participa con la comunidad.
Abre Telegram y únete al grupo: @fmdelestechajari
Ir a:







