Certificados ICM para transporte: ¿Quiénes manejan el negocio de $450 millones?

La exigencia de un Informe de Configuración de Modelo (ICM) por parte del gobierno nacional, agregó un costo extra para el transporte y benefició a un puñado de empresas

El gobierno nacional, a través del Ministerio de Transporte, puso en marcha a principios de este año un sistema de certificación de seguridad de los vehículos pesados y de transporte que se denomina “Informe de Configuración de Modelo (ICM), y habilitó un negoció de mas de 450 millones de pesos que manejan apenas 15 empresas en todo el país con muy poco control por parte del Estado.

El requisito, que comenzó a ser exigible en el mes de febrero, básicamente da cuenta de las modificaciones que pueda haber sufrido el vehículo respecto de su configuración de fábrica y previamente a la entrada en vigencia de la nueva resolución, se realizaba directamente a través del taller que hacía la modificación y siempre que esta estuviera dentro de los parámetros aceptados por la legislación vigente.

Pero ahora el propietario de cada camión, indistintamente del uso que del mismo, debe afrontar un gasto que llega a los 30 mil pesos por unidad, para realizar una nueva inspección a cargo de la Asociación de Ingenieros y Técnicos del Automotor (AITA), que de manera corporativa y con el apoyo de otras entidades como el Consejo Profesional de Ingeniería Mecánica y Electricista (COPIME) y por supuesto el visto bueno del Ministerio de Transporte que puso en marcha el ICM.

ICM

El nuevo certificado ICM es exigible desde el mes de febrero

Según estimaciones, tras el período de empadronamiento obligatorio, a valores actuales con el ICM se generaría un negocio residual de por lo menos 50 millones de pesos al año, que manejarían solo 15 firmas, dueñas de las 84 plantas distribuidas en el territorio, y claramente insuficiente para atender la demanda del mas de medio millón de unidades que forman parte de la flota de vehículos pesados a nivel nacional.

Malestar entre empresarios por la puesta en marcha del ICM

El malestar se hizo sentir entre los empresarios del Transporte, que suman un costo extra y un nuevo trámite, que antes se resolvía directamente durante la Revisión Técnica Obligatoria (RTO), que realizan anualmente, por lo que calificaron la medida como “innecesaria” y “redundante”, pero además puso en alerta a sectores vinculados a la ingeniería mecánica, que en lugar de ver una expansión de la demanda de profesionales, notaron rápidamente una manejo netamente corporativo de la puesta en marcha del sistema.

Como si fuera poco, existen versiones que afirman que los controles se realizan con escaso rigor técnico, por lo que algunos hablan de los “Reyes del certificado trucho”, ya que el verdadero objetivo del ICM sería meramente recaudatorio, atendo que el tipo de modificaciones que se pueden realizar, por ejemplo instalar un segundo tanque de combustible, siempre fue declarado por los transportistas a través de una sistema mucho menos oneroso pero extremadamente transparente como era el cruce de la certificación de los talleres con la inspección durante la RTO.

Por el momento el sistema sigue vigente, pero solo cosecha críticas por lo que se espera que las nuevas autoridades del Ministerio de Transporte encaren algún tipo de modificación para, al menos, intentar bajar los niveles del escándalo.

Fuente: Código Baires

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