Armstrong:Un federado entrerriano pidió “limpiar” de las entidades del campo “a los que no sirven”

Fabio Schneider, tambero de Colonia Merou y vicepresidente de la Filial Crespo de la Federación Agraria, fue extremadamente crítico y denunció que hay gremiales agropecuarias “cooptadas por el poder político”.

Por Danilo Lima

Las críticas al Gobierno y la oposición, y los durísimos cuestionamientos a la mismísima dirigencia agropecuaria, fueron el eje central del denominado Encuentro Nacional de Productores de Alimentos, que se desarrolló este sábado en cercanías de la localidad santafesina de Armstrong con la asistencia de medio millar de indignados chacareros.

A las previsibles quejas por el cepo a las exportaciones de carne vacuna, la intervención a los mercados de trigo y maíz, y la alta presión impositiva, esta vez se sumaron –en forma pública– reproches y reprobación al accionar de los referentes del gremialismo agropecuario.

En este marco, el entrerriano Fabio Schneider, productor tambero de Colonia Merou y vicepresidente de la Filial Crespo de la Federación Agraria Argentina (FAA), fue el más áspero a la hora de criticar a la dirigencia. Fue tan duro –durísimo– en sus apreciaciones que, sobre el final de su intervención, admitió que “no es fácil decir” dentro de una institución “lo que estoy diciendo acá, pero lo digo y asumo toda la responsabilidad”.

Schneider, en primer lugar, dijo había que felicitar a los dirigentes de las instituciones que estaban presentes porque “están ligando garrotazos” y “ellos no tienen la culpa”.

Ante la ausencia de la cúpula de Coninagro –entidad muy cuestionada durante la asamblea–, Schneider les preguntó a sus socios qué estaban haciendo en Armstrong en vez de estar reclamándoles a sus dirigentes y preguntándoles por qué no estaban presentes.

El vice de la FAA crespense, seguidamente, opinó que el surgimiento de los autoconvocados fue “una consecuencia de las falencias” de la Mesa de Enlace. Y remarcó: “No puede ser que tengamos cuatro entidades en la Argentina y haya productores que no se sientan identificados con ninguna. Algo está mal, señores”.

“Tengo 52 años y estoy repodrido de estas asambleas que no llevan a nada”, se quejó, y recordó que en Entre Ríos hace 30 años había 5.000 tamberos y hoy quedan sólo 800. “Y a nadie le importa un carajo, nadie hace nada, los gobiernos de turno se olvidan de los productores, y nosotros nos quejamos recién cuando las papas queman”, enfatizó.

Cada vez más crítico, Schneider les preguntó a sus pares si estaban dispuestos “a hacer algo para que esto cambie. ¿O vamos a seguir en el boludeo?”.

Los dirigentes “tienen el poder que nosotros les damos y si ellos no se portan bien, tenemos que estar atrás, con el cuchillo en las verijas”, dijo el tambero de Merou apelando a un lenguaje bien campero.

Más críticas

Schneider sostuvo que en Entre Ríos “nosotros somos una minoría” porque “nuestra institución fue cooptada por el poder político”, y pidió “limpiar primero la casa adentro y después sí salir a reclamar”

“Reclamen ustedes en sus cooperativas y nosotros limpiemos nuestra institución de los que no sirven, de los vendidos, de los traidores, porque para reclamar primero tenemos que tener autoridad moral”, subrayó. El Gobierno “compra conciencias para frenar a los productores”, denunció, y “nosotros lo avalamos”.

El flamante jefe de Gabinete de Asesores del Ministerio de Agricultura de la Nación fue también blanco de la ira de Schneider. “Ahora tenemos un nuevo ñoqui que va a ser jefe de Gabinete del ministro Julián Domínguez, Jorge Ruiz, de Fucofa, de Federación Agraria… pero nos están tomando el pelo”, se quejó, y le reclamó a la dirigencia de la Federación Agraria que “tome cartas en el asunto”.

Crisis moral

Sobre el final de su intervención, que se extendió unos seis minutos, Schneider consideró que “la solución a nuestros males está a la vuelta de la esquina y se arregla fácil” porque, argumentó, “la única crisis que tenemos es moral. Nos han cooptado los ladrones y corruptos, y nos llevan a dividirnos y a pelearnos”.

Abogó, asimismo, para que no haya grietas en el campo. “Si no hay unidad, no sirve de nada la Mesa de Enlace ni las instituciones de los productores. Y la unidad se logra trabajando en cada pueblo. Los que están enojados con Coninagro vuelvan a sus pueblos, reclamen en sus cooperativas y pidan explicaciones, como nosotros tenemos que pedirles explicaciones a los nuestros. No va a ser un camino fácil, no va a estar sembrado de rosas, porque les van a hacer la vida imposible y los van a querer sancionar”, advirtió.

Y hubo más

Schneider señaló que “nos tiene que movilizar el bien común –no un partido político o una ideología– y tenemos que poner los huevos cuando hay que ponerlos, y decir las cosas cuando hay que decirlas”. Fue allí cuando admitió que “no es fácil decir” dentro de una institución “lo que estoy diciendo acá, pero lo digo y asumo toda la responsabilidad”.

Y volvió a la carga: “Los mismos que antes gritaban (a favor del campo) después nos forrearon, vuelta y vuelta, se olvidaron de los productores, y durante años no nos recibieron ni nos dieron respuestas”, y recordó que “cuando los políticos nos necesitaron, nos vinieron a pedir y trabajamos para ellos para que pudieran llegar… y en la primera de cambio se fueron a Disneylandia. Échenlos al carajo”, cerró Schneider.


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